Un paseo por las abarrotadas calles de Jerusalén del brazo de la Virgen.
Está mañana nos entró un pequeño antojo de algo dulce y, como yo no sé mucho de la comida de la época (de hecho le había preguntado si un día podíamos comer lasaña), me ofreció dar una vuelta por el mercado para elegir algo de comida. Cuando le sugerí unas patatas fritas, se echó a reír diciéndome:

"Ay hija mía! Pero si a Colón le quedan 15 siglos para nacer! No se sabe ni que América existe, ni la patata, ni el chocolate!"

No sé vosotros, pero yo me llevé un chasco.
Al rato, María me pidió que la esperara. Se fue a comprar una cosa y yo me quedé sola en el mercado.
Vi pasar a unos miembros del Sanedrín y, como soy una cotilla, escuché lo que decían.
"Pues Judas, pagado" decía uno.
"Qué fáciles son de manipular" contestó otro.
"Cuando lo entregué, se arrepentirá -replicó el primero-, pero será tarde"
Y se fueron como si nada.
Me llené de rabia. 
Tras regresar María y comer, Jesús vino a buscarme. Se lo dije, olvidando que El ya lo sabía.
"Rocío -me interrumpió- tranquila. Ya lo sé"
Respiré hondo y me relajé.
Seguimos hablando, charlando. Y ya se hizo de noche. Así que volví con Maria.

  • Domingo de Resurrección 2026

    Domingo de Resurrección 2026

     

    Un sollozo me despierta. María Magdalena llora mientras guarda unos perfumes en una bolsa buena de cuero. Me levanto y le ayudo. Me ofrezco a acompañarla y llevar yo los perfumes. Acepta, le tiemblan las manos.

  • Via Crucis 2026

    Via Crucis 2026

     

    Jesús, todos estos que te condenan piensan que estás solo. Pero junto a mí veo a tu Madre, de la que no me he separado en ningún momento; está también Juan, que no puede apenas creer que te estén haciendo esto. Y estoy yo, y miles de personas, millones, cuando te acompañan cada año en este día. Y sé que lo sabes, y que te da fuerzas, porque ves cada rostro ante ti y no miras con rencor, sino con amor y dolor de alma.

  • Viernes Santo 2026

    Viernes Santo 2026

    Jesús se levanta de la mesa. Todos le imitan. Salen de la casa y yo les sigo, pero no quiero que lo note nadie, así que voy con suavidad, despacio y sin hacer ruido. Si hay algún sitio donde no me deba meter, lo sabré, porque Jesús sí sabe que les sigo y Él me lo dirá.

  • Jueves Santo 2026 (2)

    Jueves Santo 2026 (2)

    Me han dicho que ayer no llegó mi escrito. La verdad es que tampoco pasó demasiado.
    De nuevo me desperté por la mañana, desayuné con la Virgen, y salimos. Nos encontramos con Juan, que le indica a María el lugar en donde tendríamos que preparar la cena. La Última Cena.

  • Martes Santo 2026

    Martes Santo 2026

    Un paseo por las abarrotadas calles de Jerusalén del brazo de la Virgen.
    Está mañana nos entró un pequeño antojo de algo dulce y, como yo no sé mucho de la comida de la época (de hecho le había preguntado si un día podíamos comer lasaña), me ofreció dar una vuelta por el mercado para elegir algo de comida. Cuando le sugerí unas patatas fritas, se echó a reír diciéndome:

    "Ay hija mía! Pero si a Colón le quedan 15 siglos para nacer! No se sabe ni que América existe, ni la patata, ni el chocolate!"

  • Lunes Santo 2026

    Lunes Santo 2026

    Me despierto en casa de María. Ella, con el amor de una madre, me ha preparado un desayuno. Y menudo desayuno. No sé muy bien qué era, pero estaba delicioso. María Magdalena se había unido a nosotras para esa primera comida del día y nos había dicho, y cito textualmente:
    ─¡Esta semana no sé lo que harán Jesús y los apóstoles, pero yo tengo la sensación de que no vamos a parar quietas!

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